domingo, 14 de julio de 2013

"TENGO DEPENDENCIA AFECTIVA, BUSCO EL EQUILIBRIO Y LO ENCONTRARÉ"




El gran espectro de la adicción se ha convertido en una plaga, en una epidemia de los países desarrollados, ya no es solo la sustancia tóxica la que nos puede controlar, sino la conducta en la que quedamos atrapados buscando la emoción, es el resultado de la sociedad de consumo de la cual nos envolvemos y nos desarrollamos. Todas las adicciones tienen la misma estructura y el mismo fin: sentirnos bien, anestesiar la angustia, encontrar la felicidad. El amor, es por excelencia la emoción más poderosa por la que sin duda merece librar cualquier batalla, pero...¿qué pasa cuándo la emoción de amor que reconoce el cerebro te altera químicamente produciendo conductas autodestructivas en una relación de pareja que te atrapa como si de un tornado se tratara? ¿Qué pasa cuándo la atracción y la excitación sexual que sientes hacia otra persona te domina y controla, te acerca más y más a pesar de saber que no hay confianza ni fidelidad ni amor de verdad? ¿Qué pasa cuando te propones alejarte de una pareja porque te ha tratado con desprecio, te ha utilizado o te ha engañado y vuelves a caer una y otra vez en sus brazos con el mismo resultado? ¿Qué pasa cuándo eres mujer y te atraen hombres granujas y esquivos a los que colmas con todo el manual del Kama Sutra para sentirte como una prostituta? ¿Qué pasa cuándo te deleitas en el placer sexual compartido y ofrecido para acto seguido quedar presa del vacío y la angustia?...
Pues pasa que no eres ni puta ni idiota, sino DEPENDIENTA  AFECTIVA.
La DEPENDENCIA  AFECTIVA es una enfermedad dentro de las adicciones, no se trata del efecto negativo del consumo de sustancias tóxicas, como sería el caso del alcohólico o cocainómano, sino que afecta al comportamiento excesivo y nocivo que tenemos buscando una emoción, así pues, sería como el ludópata que busca "ganar", el dependiente afectivo busca "amar". Por lo tanto, el mismo impacto emocional es ver como un ludópata sigue jugando a pesar de perder tanto dinero y no se retira, como ver a un dependiente afectivo acercarse a la persona que le engaña y utiliza y no rompe la relación.
La persona presa de la ludopatía  busca ganar el dinero que compense la pérdida del mismo, se dice así misma "sólo una vez más, ésta vez puedo ganar, tengo que conseguir el premio final...", y la persona presa de la dependencia afectiva se dice así misma "ésta vez va a funcionar, sé que soy especial para él, tengo que conseguir que me ame de verdad..."
La ludopatía afecta más a la población masculina, por la intensidad de los impulsos, y la dependencia afectiva afecta más a la población femenina por la intensidad sentimental. Ambos casos pueden llevar a la ruina emocional sino se detiene a tiempo. Si quieres ayudar a una persona atrapada en esta espiral: no juzgues, no condenes ni critiques, sólo trata de comprender el origen, anímala a buscar ayuda psicológica profesional y sobre todo, ten Fé y nunca te rindas si a la persona quieres de verdad.
Como en las Leyes del EQUILIBRIO EMOCIONAL: lo peor es que el amor enfermizo te arrastra hasta el infierno, y lo mejor es que sólo el amor verdadero humilde y sincero desde el interior te eleva a los cielos. El equilibrio está servido.
En la DEPENDENCIA  AFECTIVA podemos distinguir dos clases de respuestas ante la obsesión de buscar la atención y el amor de la persona amada, que suele ser la pareja actual, pero que no es amor sino obsesión, y no es una relación sino una adicción:
Respuesta PASIVA: son personas que padecen la Dependencia Afectiva y se rinden y entregan absolutamente a complacer a la persona que creen que aman, la cuál actúa de agresora, evitan el conflicto, y a pesar de vivir con tensión y miedo, de sufrir maltrato psicológico y a veces físico, justifican y hasta defienden a su pareja. Su principal arma es el "cariño maternal", cubren esa carencia que él arrastra, y ella se siente "útil y necesaria" como una madre incapaz de abandonar a su cachorro débil. Viven con la fantasía de que "él cambiará", "estamos mejor que antes", "yo le quiero y sé que él me quiere aunque no me lo demuestre", "no podría vivir sin él"... El reflejo patente de esta respuesta se muestra en un deterioro físico de la persona que padece el trastorno de dependencia afectiva, así envejece, adelgaza o engorda, demacrada y dejada, víctima del desamor y el vaivén del chute de "la ilusión de reconciliación" junto al desgaste de la abstinencia de amor y respeto. No hay satisfacción sexual. Muchas de estas personas, la inmensa mayoría mujeres, caen en el abismo de la Violencia de Género, el Gobierno cree que necesitan seguridad policial para que no retiren la denuncia si ésta llega a establecerse, pero lo que necesitan es psicoterapia individual para rehabilitar una mente que ama malamente.
No es fácil salir de ese ciclo, y más tras largos años de confinamiento, bellas, creativas e inteligentes todas ellas...se apagan, se oscurecen sin ver la luz, como si él fuera su Señor, su Dios. Otras tienen suerte y él las deja repentinamente, entonces, sólo entonces, si despiertan el valor para enfrentarse al dolor y con ayuda siempre mejor...emergen de las tinieblas y resplandecen, como la Rosa de Jericó, la flor del Desierto del Sahara que cobra vida nada más tocar agua, incluso tras años completamente seca.
Respuesta ACTIVA: son personas que presas de la Dependencia Afectiva actúan con un rol de Control, rescate, ataque, conquista, lucha y arreglo continuo hacia su pareja, a la cual creen que aman y quieren intentar "cambiar" a sus expectativas de pareja ideal. Igualmente tampoco es amor sino obsesión, no es una relación sino una adicción. Su principal arma es el Sexo, la satisfacción y el poder sexual para dar al otro, "víctima y presa en sus garras", el chute se establece a través de la seducción y la pasión en la relación tras la discusión o la distancia. La persona activa adicta al amor necesita obsesivamente conquistar y activar el deseo del otro hacia ella, exige exclusividad, ser la única que enciende su pasión, para ello se vale de cualquier recurso, sin vergüenza en curso, se transforma en el modelo de tu fantasía, bien puede ser "pija", "hippy", "ejecutiva", "sexy", "conservadora"....y un sin fin de papeles, no hay límites puesto que el fin es engatusarte y apresarte, y hasta devorarte. Yo las llamo "Mantis Religiosas",  absorben al macho hasta exprimirle todo su jugo. Cuanto más difícil y psicopatológico sea, más sustancioso es el reto y más se acelera el esfuerzo, la obsesión se activa como una fuerza ajena a la voluntad que no contempla el rechazo ni el desprecio ni por supuesto, el tiempo o placer invertido en tareas que no sean "ella misma", la Mantis está activada. Provocará la lucha, la extorsión, la amenaza y la confusión...pero también el sexo más candente, pasional y placentero. Te derretirá en segundos presa de su poder erótico, y te morderá mordazmente ante el menor desprecio.
Es la patología de la Dependencia Afectiva Activa, batallar entre la obsesión y el deseo, el poder y la conquista, cursando los mares del dolor creyendo que es amor.
Por ultimo, una vez dominado al macho, pierde  interés por falta de excitación, se activa la compasión y se abandona con ternura, sólo para ser sustituida por otra presa. Si el macho se resiste a ser abandonado, comienza su guerra perdida.


Esta es la historia de Belén, una mujer increíblemente sensible, inteligente, bella, creativa, artista, sensual, bondadosa, pero sobre todo...una gran guerrera en busca del EQUILIBRIO, una de mis valientes, con una capacidad de transformación y fuerza sólo comparable con la energía del agua. La conocí hace diez años, por entonces contaba con  25 años, recuerdo que la cita la pidió su joven tía materna preocupada por ella y unidas por una gran amistad aparte de sus lazos afectivos, las palabras de su tía fueron: quiero que se trate contigo, tiene mucho potencial pero está perdida y además no confía en ti porque tiene mucho miedo de creer que venir aquí es porque está loca, espero que venga y vuelva.
Y Belén no sólo llegó a su primera cita un septiembre (época de siembra) del 2003, sino que volvió, siguió, se comprometió y luchó hasta día de hoy con gran valor y dolor para encontrar el amor. Creo que a todos sorprendió su constancia en psicoterapia, escuchaba como en un principio le decían " tienes que ir porque tú no estás bien..." Para luego escuchar "¿todavía estás yendo a la psicóloga? Oye que te estás enganchando y te saca el dinero...", pero en ninguno de los casos ella hizo caso, siguió con decisión el camino de su propia liberación. Ella cree que me debe mucho a mi como psicóloga, pero no estoy de acuerdo, la psicoterapia es un trabajo de equipo, y a ella le debo tanto como yo a ella, su entrega y confianza me han aportado la Fé de que la recuperación es posible, dejarme estar y participar merece el esfuerzo continuo de estudio y psicoanálisis, de darle un sentido a mi trabajo, de que la victoria  está reservada sólo a los valientes y sobre todo, de que hay cosas que duelen y no se pueden cambiar, pero que la mente es poderosamente flexible y que el EQUILIBRIO EMOCIONAL es posible.

Quien lo diría si la vierais ahora, Belén es una chica con un cuerpo espectacular, bien formado y torneado de correr 14 km diarios por todo el Paseo Marítimo, de estar sana sin drogas como el alcohol o el tabaco, porque ni bebe ni fuma, de ser soltera y huérfana de padre y madre, de amar y perdonar a su único hermano que trabaja y vive en E.E.U.U de cuyo hijo ella es la madrina al que adora con locura, de poseer una melena larga y frondosa color castaño que quita el sentido, que envuelve la sonrisa más vibrante que puedas haber escuchado, y unas inteligentes manos capaces de cortarte el pelo, de dibujar o escribir poesía. Además posee un estilo propio de vestir muy chic que ella misma inventa con tacones que calza sin perder el equilibrio. Puede bailar y hacerte el amor hasta colmar tus más profundas  fantasías sexuales. Puede empatizar contigo con tal intensidad emocional que pensarías que la conoces de toda la vida, que es tu mejor amiga o la mujer de tus sueños. No ve la tele, si el cine y el teatro, lee y escribe, amante de la música y la cocina. Es moderna y atrevida, sin miedo a viajar al extranjero porque ya vivió en Italia algunos años, así que aprende y se reinventa así misma sin quedar desfasada ni oxidada. Ha hecho cursos de formación profesional en Madrid y Barcelona, desplegando su arte en la ciudad de Torino.
La sensibilidad emocional de Belén es camaleónica, lo mismo te acompaña de moraga o barbacoa que a un cóctel o cena de gala, y ella te regala la mejor presencia tanto de la vestimenta como del saber estar, con el mínimo presupuesto. Es honesta, trabajadora y honrada, simpática, apasionada, creativa y divertida. Un alma pura, una valiente sin tregua en busca de la libertad personal y espiritual.
Esto es lo mejor de Belén y mucho más.
Lo peor de Belén...eso es simplemente el origen de nuestro encuentro y seguimiento psicoterapéutico. Es justo lo que comparten todos y cada uno de mis pacientes, lo peor de ellos y en el peor momento de su vidas, ahí nos encontramos, yo suelo ser el último cartucho, no me importa, a eso ya estoy acostumbrada, la desesperanza le da más valor a la aventura y activa la ilusión del reto. Lo peor de Belén es que su extrema sensibilidad activa ante el estrés emocional sus respuestas patológicas de Ansiedad, Depresión, Bulimia y Dependencia Emocional. Y en este viaje hacia el infierno se ve acompañada de  ataques de pánico, agorafobia, tristeza, vacío, llanto, ataques de ira, soledad, atracones de azúcar, culpa, cansancio, miedo, obsesión, inseguridad, aislamiento social y baja autoestima.

Belén conoció la práctica del Equilibrio Emocional: lo mejor y lo peor a la segunda sesión de psicoterapia, pero han tenido que pasar 10 años hasta conseguir dominarlo, y esto no precisamente por falta de constancia, todo lo contrario, nunca abandonó la psicoterapia, pero bucear en las profundidades del océano emocional lleva su tiempo, a parte de poseer un gran valor y tenacidad.
Son 5 los hombres que han marcado sus relaciones afectivas. Con el primero, al que llamaré número 1, pasó 10 años largos, desde la adolescencia, antes de prepararse para poder terminar con él.
—¿Cómo te sientes Belén?
Con mi trabajo bien, pero con él ...me siento mal, vamos para atrás...
Belén ya sabes que "mal" no existe en esta consulta, venga ¿porqué no hacemos el equilibrio emocional de este fin de semana de tu relación de pareja?
No me gusta ese ejercicio Marta, me hace sentir como una estúpida cuando me bloqueo y no sale nada de todo lo que siento, siempre pienso que los porros me han atrofiado el cerebro, menos mal que trabajo con mis manos que parece que piensan por sí mismasrespondía Belén al mismo tiempo que comenzaba a llorar silenciosamente, mostrando una imagen de absoluto contraste entre su cabello lleno de alegres rastas y su vestido hippie de llamativos colores, mientras sus lágrimas resbalaban a través del piercing de su nariz.
Vamos Belén yo te ayudo, te saco "los papelitos de los sentimientos" y de camino te recuerdo que tampoco vale aquí la autocrítica ni el "nada" ni el "siempre", ya sabes que son distorsiones cognitivas que bloquean tus sentimientos. Por cierto llevas 8 meses sin consumir porros y no tienes el cerebro atrofiado, lo mejor de ti está aún sin estrenar.
Bueno pues lo mejor de este fin de semana con mi relación de pareja ha sido: que él es muy sociable y hacemos muchas cosas con amigos, nos hemos ido de casa rural un grupo grande, todos consumieron porros menos yo, no me insistieron ni presionaron. Me sentí respetada, amigable, acogida y orgullosa de mi. Lo peor ha sido: me dio un ataque de ansiedad con el olor, me costaba respirar y él sólo pensaba en el sexo, me siento utilizada, incomprendida.
—¿Lo has hablado con él?
—Él no entiende este lenguaje Marta, ni quiere aprenderlo, cada vez más siento la distancia que hay entre él y yo, me da tanta pena después de tantos años.
Puede tratarse de una crisis de pareja, cuando uno de los dos está avanzando y el otro no, se descuelga el puente que une la relación, es cuestión de trabajar en volver a unir.
Ese es el problema Marta, es que no se si quiero arreglarlo, si sólo quiero que se muera la relación, como dejar de regar una planta marchita que no quieres tirar porque aún tiene vida.
—¿Y si le estuviera pasando a él lo mismo que a ti, que trato te gustaría recibir? ¿Sinceridad? ¿Hipocresía?
No lo se, no lo se...No quiero dejarlo, no puedo estar sin él pero tampoco quiero que me deje él, sólo de pensarlo me falta el aire.
—¿Qué te une a él Belén? ¿Y qué te separa de él? En el Equilibrio, qué sería lo mejor y lo peor de él?me apresuré a preguntar antes de que Belén se agotara ante la presión.
Otra vez eso Marta...mi cabeza ya no da para más...
Inténtalo Belén, yo te ayudo.
Lo mejor de él es que sé que es muy buena persona, es trabajador, sociable, vivimos juntos, tenemos un perro, una casa y nuestros ahorros se van hacia la casa en construcción que tenemos sobre un terreno de su familia, además mi madre lo quiere mucho y él es muy bueno con ella, eso para mi es muy importante.
Lo peor de él...es que es muy impulsivo en el sexo, no me da ternura ni me siento deseada, nunca hablamos de nada, todo son tonterías para él, siempre tan hermético, apenas estamos solos, siempre con gente...
Belén...¿"nunca" y "siempre"?la interrumpí para que corrigiera su vocabulario radical y catastrófico.
—¿Por qué me equivoco tanto Marta?, esto es demasiado difícil para mi, ya no se ni hablar de mi..de nuevo la autocrítica, Belén tenía esa habilidad de autosabotaje salvaje automatizado como respuesta a cada intento de corrección por mi parte, y por la del mundo entero.
Bueno...la mayoría de las veces estamos con gente, creo que evitamos la intimidad, por ambas partes, y solemos hablar de cosas superficiales y normalmente no profundizamos en los sentimientos.
—¡Fantástica corrección Belén!exclamé yo con júbilo para reforzarla positivamente.
Me has ayudado tu Marta, nunca hago nada bien a la primera.
—¡Belén! ¡Otra vez la autocrítica!
Soy un desastre.Su capacidad autodestructiva era imparable, pero no mayor que la mía reconstructiva.
Bien Belén, hagamos un trato, no me importa que te desprecies siempre y cuando verbalices a continuación tres halagos hacia ti misma, ¿vale?
No lo entiendo...Belén ya se había bloqueado.
Pues que por decir soy un desastre, a continuación dirás: soy valiente, constante y guapa.
Pero yo no pienso eso de mi...Era evidente su baja autoestima.
Yo no he dicho que te lo creas, he dicho que lo digas, empezaremos por ahí, lo de creértelo vendrá más tarde, con la constancia, un día lo sentirás.
No sé que decirte...yo creo que soy torpe para eso.
Gracias por la rápida oportunidad Belén, dime tres halagos ahora.
Pues que yo soy...valiente, guapa y trabajadora.
Gracias, un placer escucharte, volvamos a él, ¿qué te daría miedo perder de separarte, una casa?, ¿dinero?
La seguridad que me da, el miedo a echarlo de menos y perderlo para siempre. Me muero sólo de pensarlo. No quiero acabar sola. Se que nos queremos.
Y tú Belén, ¿te quieres a ti misma?
Prefiero querer y que me quieran.
Pero el amor sale del interior, ¿cómo vas a dar lo que no tienes?, ¿y por qué has dejado de consumir drogas, cuando él no lo hace ni tus amigos tampoco?
Mi madre. Es la persona más buena que yo he conocido, más honrada y con más amor, ella me lo da todo sin exigirme nada a cambio, simplemente, no puedo drogarme pensando que le hago daño a ella. Además me da miedo tener una esquizofrenia, hay antecedentes en mi familia. Una cosa es tenerla naturalmente, y otra muy distinta que yo me la provoque, he visto como la gente se transforma en demonios de la noche por droga. Yo lo respeto todo y a todos, incluso que decidan drogarse, pero a ese veneno no lo quiero en mi vida.

Era esto último, una de las cosas más fascinantes de Belén, la claridad mental que poseía en distinguir lo que estaba bien y lo que estaba mal, sin dudas algunas, disponía de un perfecto código ético y moral, en contraste con su pobre autoestima y su rica autocrítica.
Para entrenar la introspección y potenciar su inteligencia emocional le propuse escribir a diario sus pensamientos y sentimientos, así practicábamos el Equilibrio y compensábamos  sus autocríticas con halagos, y resultó ser lo mejor de Belén, porque activó la artista que lleva dentro. Pasaron muchas sesiones antes de que Belén tomara más seguridad en ella misma, que remitieran los ataques de pánico, que descubriera lo mucho que le afectaba la menstruación, que comenzará a salir con amigas sin él, a divertirse y sentirse guapa. Y entonces, fue él, y no ella, que le planteó la ruptura, y ella aprovechó el trampolín. Él no se lo esperaba y la rabia ante el abandono sin comprender por qué se apoderó de él, para entonces, algo se despertó en ella, una "Mantis Religiosa" acababa de nacer.
Belén entró en fase de exploración emocional social, a salir y coquetear, se cortó sus rastas y cambió su imagen, libre de cargas y angustias, comenzó una oleada de fiestas con alcohol y House Music, sexo y pasión que le condujeron a pasar un mes en Ibiza. Allí se encontró a sí misma, pero también encontró a número 2, un atractivo hombre italiano, con una aplastante seguridad en sí mismo rozando la arrogancia y la prepotencia, que la deseaba ardientemente y la elevaba al cielo cuando le decía que había encontrado en ella a la mujer de su vida.

Belén, ¿qué es lo mejor y lo peor de él?
Lo mejor es que me desea, me excita tanto que sólo verme ya esté excitado, me hace sentir poderosa, como nunca antes me había sentido, importante y valiosa. Es muy orgulloso y pasamos mucho tiempo juntos los dos solos. También hablamos mucho, pero siempre después de pelearnos, me suplica y pide perdón.
—¿Por qué?pregunté yo algo inquieta sin querer analizar precipitadamente.
Pues...esa respuesta forma parte de lo peor de él, es que él trafica y consume cocaína. Tiene explosiones de agresividad contra mi, por sus celos paranoicos, pero luego me pide perdón y también ayuda.
—¡Ah!fue mi única respuesta, me quedé sin palabras, la tormenta acababa de empezar.
—¿Qué piensas Marta?
—¿Qué sientes Belén?
Angustia, excitación, protección, deseo, frenesí, aventura y poder.Sin duda Belén había enriquecido su vocabulario emocional y también su reacción conductual, estaba dentro de una montaña rusa sin parada.
Siento que lo quiero y que debo ayudarle, es agresivo por el consumo de cocaína, si consigo que la deje, será el hombre perfecto.

La ilusión de cambio se había apoderado de ella, es una de las características principales de la Dependencia Afectiva, "si logro que cambie, todo será perfecto".

Belén, ¿cómo sabes que es amor y no obsesión por dependencia?le sugerí yo en un intento de hacerle reflexionar y disimulando mi certeza de que la relación no funcionaria, porque no era sana, porque era simplemente patológica.
No lo sé, me has enseñado a sentir, y nunca había deseado tanto a un hombre, ni tampoco había sentido lo poderosa que me siento cuando me desea y siento esa tierna excitación cuando me habla al oído en italiano. Es la primera vez que siento esta química sexual tan fuerte, ¡tiene que ser amor!

Esta es la siguiente característica de una Dependencia Afectiva, se confunde la "química de atracción física por excitación" con el amor de respeto y compromiso.
No es amor, es obsesión. No es una relación, es una adicción.

Y Belén se fue a vivir a Italia con él. Lo dejó todo por él. Sus amigos, su familia, su trabajo, su entorno y también a su madre.
Continuamos las sesiones por teléfono, y también sus diarios escritos impregnados de emociones caóticas y salvajes. Comenzó a trabajar en la peluquería más lujosa de la ciudad de Torino, porque el arte no necesita de idiomas y ella tiene un don en las manos, te dibuja en su mente y dirige sus manos hacia el estilo que más te favorece. Pero Belén aprendió italiano, a ser independiente, a hacer amigos y a adentrarse en el infierno de un adicto de la cocaína. Tras interminables peleas llenas de agresividad física y verbal, amenazas y chantajes emocionales donde él le decía: si me dejas, me quito la vida. Constantes rupturas y reconquistas, y 5 años de relación transcurrieron, cuando Belén se sentía agotada, exhausta y abatida, él dejó la cocaína, consiguió un trabajo estable y una vida ordenada y sana, pero ella consiguió una fuerte depresión, la ansiedad volvió a su vida de forma demoledora, y regresó a España. Enferma, débil, vacía, sola y asustada.
Transcurrieron muchas sesiones para que ella recuperará fuerzas y pudiera terminar la relación. Él se llenó de ira, ya no consumía y ahora ella le dejaba. Desapareció la excitación, y con ello la lucha y la obsesión. Cuando ella le rescató, también devoró todo cuanto quedaba entre los dos, la "Mantis " actuó de forma sigilosa y fulminante a la vez.
"Dejaré de beber alcohol, me despierta una excitación artificial que me descontrola, no asumiré más riesgos, no quiero más número 2 en mi vida" fueron las palabras de Belén, y lo llevó a cabo.
Mientras se recuperaba, frágil y aislada por la intensa agorafobia, Belén conoció por internet a otro hombre italiano, sólo comunicación, y comprensión, pero él se enamoró de ella, de su fortaleza y su valentía. Y ella cayó de nuevo en la misión de rescate de otro "príncipe destronado", éste era más tranquilo, más sano, más prudente y más responsable. No había excitación ni pasión. Así fue como entró en la vida de Belén el número 3, pero tras 2 años de relación, y recuperación emocional, la "Mantis" volvió a actuar, "es muy buena persona y me quiere, pero no siento nada, no me excita, no discutimos, me aburre y no me llena". Y número 3, desapareció, Belén terminó con él, sin pena ni gloria, pero con elegancia y respeto, una ruptura sana, sin "vuelta".
Y de nuevo recuperándose del vacío, apareció una experiencia de angustia y lucha, su madre tenía cáncer terminal.
—¿Lo echas de menos Belén? ¿Lo mejor y peor de él?le pregunté yo tratando de asegurarme de que ella estaba haciendo una "buena digestión emocional".
Bueno...lo mejor de él es que está abierto siempre a la comunicación, echo de menos lo que él representaba, su papel, pero no su persona, su estabilidad, templanza y constancia para cuidarse, su filosofía de "trabajar, hacer deporte y comer sano" . Lo peor de él, su falta de pasión y de riesgo, su independencia y autocontrol, y por supuesto su pobre apetito sexual, me siento muerta sexualmente con él. Me mata sentir que puede vivir sin desearme, sin contar los días que faltan para coger un avión y entrar en mi cuerpo, enciende mis celos al pensar de que yo no soy suficiente. Además me presiona y machaca con que deje de fumar tabaco, ¡y ya lo sé! Debería de dejarlo, pero es el único vicio que conservo, lo haré, pero bajo mi voluntad, y sólo la mía, es mi vida, mi cuerpo y mi salud.

Así que lo dejas porque la relación con él no representa una lucha para ti. Porque su pequeña minusvalía (aquí no lo cuento pero número 3 tenía un déficit sensorial que Belén descubrió y él se empeñaba en negar de que no le interfería en nada, pero era evidente que sí) es irreversible y no está al alcance de tu "rescate".
Marta si tu me dices que seguir con él me ayudará, pues sigo con la relación, yo lo que quiero es curarme. Quiero amar sin dañar, quiero hacer una carrera para encontrar mi equilibrio, ¡no estoy haciendo la carrera de puta! ¡Y perdón por la expresión!
—¡Vamos Belén este es tu espacio, no pidas perdón que esto es psicoterapia!Pero yo no paraba de reír, me encantaba verla con esa carita de avergonzada por decir "puta", cuando yo utilizo bastantes "tacos" trabajando, y no creo que con ello pierda profesionalidad, puesto que ése es el sentido del taco: un canal verbal para proyectar la agresividad.
Me da vergüenza decir palabrotas, me parece vulgar, sólo me gusta en el sexo, me parece excitante y estoy en la intimidad. Pero tú Marta, lo dices con esa expresión tan natural que suena celestial.Así es Belén elegante hasta la médula, pensé.
Mi análisis me lleva a que tu inseguridad personal te hace creer que decir tacos te haría parecer vulgar e ignorante, y claro tu necesitas la aprobación ajena para proteger tu autoestima. Pues bien, yo soy la especialista, si te digo que eres una persona culta e intelectual, lo eres aunque no tengas un título universitario, así que volvamos a intentarlo ésta vez sin represión emocional por inseguridad.
—¡Joder porque me guste follar no soy ninfómana ni puta!
—¡Bravo Belén!rompimos a reír a carcajadas.

Las siguientes sesiones transcurrieron con el firme propósito de Belén de curarse, "Haré todo cuanto tenga que hacer, no me importa soportar el dolor si con ello consigo el verdadero amor", era encomiable la valentía que demostraba, contando con que el camino lo hace ella descubriendo sus propias instrucciones, y no bajo las mías, que mi esfuerzo me cuesta disimular lo que pienso de verdad para no influenciar ni manipular.
Descubrimos que el único problema de Belén es que no creía en ella misma, su valor personal lo obtenía a través del deseo de un hombre, los cuales buscaba cuanto más problemáticos mejor, así podía demostrar su "utilidad" en rescatar, educar y acunar. El origen de su inseguridad personal provenía de su hermano y de su padre. Trabajamos el Equilibrio de su padre ya fallecido hacia años, a través de cartas que escribió a su madre tras la separación de la pareja y su marcha al extranjero, fotos y recuerdos. Limpiar su "imagen" para aceptar lo peor de su padre y encontrar lo mejor de él, fue casi una obra de ingeniería, pero lo consiguió, a su manera, su padre la quería. Los sueños ayudaron mucho, suele pasar en psicoterapia al centrar la atención en una persona de tu propia historia, tu inconsciente te revela información archivada, o más bien me lo hace a mi que me dedico a analizarla.
El Equilibrio con su hermano fue más fácil, Belén lo admira enormemente, su autocontrol, su inteligencia, su esfuerzo por superarse (marchó a E.E.U.U de adolescente a estudiar inglés y trabajar, y no volvió, trabaja en un banco con un puesto de responsabilidad, mantiene una relación estable y tiene un hijo al que protege con garras de León, pero siempre mantuvo el contacto con su madre, y el conflicto con su hermana a la que constantemente quería reeducar), pero Belén lo consiguió, descubrir que su hermano también la ama y que sus formas de "regañar" son sólo sus formas de protegerla.
Se centró en cuidar a su madre, con cáncer terminal, desvelando así los entresijos del "amor incondicional", su entrega, su paciencia y su amor son un claro ejemplo de pasión de madre. También consiguió que su madre recibiera psicoterapia, lo cual fue para mi un grandísimo honor y privilegio, pues posee una de las almas más puras, humildes y bondadosas que he conocido jamás.
"Marta consigue que mi hija tenga Fé en Dios, y que encuentre un hombre que la ame de verdad"fue su encargo para mí, y en la medida de lo posible, pienso cumplirlo.
Su madre falleció en marzo de 2013, rodeada de toda su familia, se fue justo en los únicos 5 minutos que Belén se despegó de su lado para avisar a la enfermera, posiblemente para convertirse en su Ángel de la Guarda.

Belén dejó de fumar. Sin drogas. Corre a diario 14 km, por la mañana temprano, a la vera del mar, que le relaja y transmite paz. El ejercicio la mantiene centrada en el esfuerzo, y en su cuerpo como único transporte de su alma.
Adoptó una perrita de color negro, que encontró de casualidad y de la que se enamoró incondicionalmente, estaba casi abandonada, le prometió que volvería a por ella, y así fue, a la que llamó Cocoa. Donde está ella, está su hogar y su corazón.

Estamos trabajando sobre su bulimia. Su ansiedad y depresión para la cual toma medicación, tiene altibajos que a veces la tumban, especialmente en el ciclo menstrual que le afecta desmesuradamente. Aceptar su hipersensibilidad emocional como lo peor le llevó a descubrir su potencial creativo en escribir poesía como lo mejor. El Equilibrio está servido.

En cuanto al placer sexual sin compromiso, "ni puta ni princesa" como eslogan, le llevó a conocer al cuarto hombre, número 4, con complejo de "Christian Grey" que creía haber encontrado en Belén su "Anastasia". Y así comenzó una aventura explosiva de pasión desenfrenada sexualmente, pero sin compromiso.
 Marta dime si estar con él me puede dañar, no quiero equivocarme de nuevo, creo que me estoy enganchando al sexo, estoy sólo pendiente del móvil y sus mensajes ardientes sobre que arde en pasión pensando en mi cuerpo. Dime qué tengo que hacer, por favor...
Sabes que no lo haré, haz el Equilibrio a diario pensando en él y lo descubrirás tu misma.

Esto es justo otra de las características de la Dependencia Afectiva, la búsqueda de aprobación, de consejo directo de una fuente de sabiduría fiable, pero aunque esto sea tentador para mi, como psicoterapeuta, el poder de dirigir hacia la salida del laberinto, no lo hago, no se hace, sería reforzar su Dependencia. Hay que depositar la confianza de que la persona lo hará sola, lo conseguirá ella misma.
Y tengo una absoluta Fé en Belén de que así será.

Ya lo tengo Marta, lo mejor de él: expandirme en el plano sexual, sentir el poder de dar placer y sentirme correspondida, sentirme poderosa, excitada, ilusionada e inteligente, esto último sobre todo, porque sabía como engancharme y luego dejarme tirada, hasta que descubrí su estrategia. Lo peor de él: se disfraza de ser interesante y complejo, pero guarda mucha inseguridad y miedo, divide su vida en el trabajo todo autocontrol y su tiempo libre que es todo descontrol. Me siento inestable, confundida, utilizada y manipulada. Me siento con más angustia, como si de un "tirón" se tratara, es una recaída en mi obsesión de dar placer a costa de mi dolor.
Y bien...¿Qué piensas hacer al respecto Belén?
Retirarme, " Una retirada a tiempo sería una gran victoria", pero me va a costar la vida Marta, porque de verdad que lo deseo sexualmente, es como si sintiera que lo puedo ayudar y cambiar...y todo sería genial.
Belén...eso es adicción, cuidado, es una "falacia de control", conéctate con tu dolor y no con el deseo de placer.
Lo se Marta, pero es tanto el sufrimiento....¿Toda mi vida estaré así, enferma de amor?
No Belén, recuerda que la victoria final siempre está reservada a los valientes. Esto es sólo lo peor, lo mejor llegará, ya lo verás. Tu eres una de las personas más valientes que he conocido nunca, enfrentarte a tu propio dolor sin ánimo de venganza ni infringir dolor en otro, eso es valor.

La primera noche que salía a distraerse después de la muerte de su madre, conoció al quinto hombre, número 5, atractivo, extravertido, inteligente, valiente y sensible, fue un flechazo, y parecía perfecto. Sólo parecía.
Trabajábamos en la línea de " no tendré una relación de pareja hasta que no esté curada, puesto que lo que elija mientras tanto será patológico, puedo explorar, sólo para investigar el Equilibrio".

—¿Qué es lo mejor y lo peor de él Belén?
Lo mejor es descubrir a un hombre atrevido, independiente, luchador, creativo, valiente y muy varonil. Me siento como si hubiera encontrado a un superhéroe, así que me siento especial, deseada, porque en el sexo nos fusionamos en uno sólo, me siento muy ilusionada y valorada y aceptada. Siento una inmensa alegría que calma el vacío de la pérdida de mi madre.
Lo peor es....que me ha dicho con total sinceridad que no podrá amarme, porque está enamorada de otra mujer, a la que quiere conquistar. Me siento despreciada, inútil y sobre todo muy enfadada.
—¿Qué piensas hacer con ese enfado Belén, cómo podrías canalizarlo sin dañarte?
No lo se, creo que estoy teniendo una fuerte recaída de mi Dependencia Afectiva.   Me siento obsesionada con hallar la forma de conquistarlo y conseguir que se vuelva loco por mi...
Ya hemos discutido varias veces, siempre lo provoco yo, ¡claro! pero es a través de esa ira agotadora cuando por fin lo tengo en mis redes y cae bajo mis encantos, siento que ahí sólo me desea a mí, y eso me da subidón. Discutimos y luego hacemos el amor, lo se Marta, estoy enganchada.

He aquí otra de las características de la Dependencia Afectiva Activa, tras las discusiones agotadoras salta la excitación sexual que se consuma en un apoteósico acto sexual, confundiéndose esta fuerte sensación de feeling sexual con amor. Pero esto no es amor, es obsesión. Una relación sana, basada en el amor verdadero, jamás será un pulso de poderes. Cuando amas, nunca te atreves a herir para luego demostrar que puedes curar, eso es maltratar, aunque no sea la intención inicial, es siempre el resultado final.

—Ésa no eres tú, es tu Mantis Religiosa Belén. Con una fuerza bestial, pero sólo tu puedes controlarla, y yo sé que puedes Belén, retírate porque te lo vas a "cargar", la relación ya está enferma, eso no es amor, es obsesión, y no es una relación, es una adicción. Sería mejor hacer "cuarentena", ¿no te parece?
—¡Quizás no tenga cura Marta! ¡Quizás sea mala persona y no sea tan valiente como tu te crees! !Pero no tengo fuerzas para estar sola, para soportarme a mi misma con esta ansiedad y depresión!acto seguido Belén rompió a llorar con intensa angustia.

Al final del día, verla así tan derrotada y asustada, controlando mis ganas de protegerla y acunarla entre mis brazos para decirle que no se preocupara que yo lo haría por ella, yo hablaría con el número 5, "No te acerques a ella, que la enfermas, ¡vete ahora! ¡O te juro que te las verás conmigo!". Eso se quedó en mi fantasía, no lo hice, no me salto el Juramento Hipocrático de velar por la salud del paciente, proporcionarle consejo y confianza y respetando siempre su  libertad de acción, fuera de ahí es manipulación y control. Pero a veces, ganas no me faltan. Esto simplemente, era lo peor de la sesión con ella, pero lo mejor era saber que era consciente de su adicción, que seguía luchando y que yo no perdía la Fé en ella.
Al repasar la poesía que Belén había escrito, me emocioné al comprobar el enorme potencial que tiene, su sabiduría interior, su sensibilidad y creatividad.

Te pienso y me enternezco...
Veo tu dolor, tu desorden emocional,
y físico...y me enternezco...
Me duele verte en estos momentos
así, y no sé cómo ayudarte...
Me das más, de lo que quiero ver...
Y me enternezco...
Perdóname si te ofendo, si te falto
el respeto, si te insulto...si no te acepto,
Si no te apoyo y no te quiero...
Si no te mimo y te bendigo.
Quiero darte las gracias por hacerme
sentirme mujer, femenina, dulce, niña
tímida, darme placer y lo más bonito
fabricar semillas de mi esencia, para
para poder reproducir, siempre mía
y para siempre te acepto
por cómo eres,
                Te entrego mi AMOR INCONDICIONAL ,
                 para ti.


              Mi menstruación.


Belén había escrito una poesía dedicada a su menstruación, que tanto la desestabilizaba.
Una lucha y un reencuentro con el amor incondicional que tanto hablábamos en sesión, "déjalo estar Belén, hay cosas que no puedes cambiar, que no están bajo tu control, busca lo mejor y lo encontrarás", habían sido mis palabras, pero ella lo había compuesto de forma artísticamente magistral con su regla. Entonces lo supe, si podía hacerlo con su menstruación, podría hacerlo con un hombre.
Y la realidad siempre supera la ficción.
Te he fallado Marta, rompí cuarentena y lo busqué, no podía soportar que no me deseara, ser menos y que deseara a otra mujer...me obsesionaba, encendía una ira que me dominaba.
Cada vez que cruzas la puerta de esta consulta es imposible que me falles Belén, eres una gran guerrera, pero si eso es lo peor, cuéntame, ¿qué es lo mejor?
Discutimos por mensajes del móvil, porque yo lo provoqué, se como hacerlo, y luego también le provoqué la excitación sexual adecuada para que viniera a buscarme, y claro después de la guerra viene La Paz, le colmé de placer sexual, hasta le hice de cocinar un manjar con sólo tres ingredientes básicos. Podía sentir mi poder y el veneno que le había inyectado. Podía sentir mi subidón, podía sentir mi adicción. Y lo dejé marchar. Pero ya no podía dejar de pensar, esto no es lo que quiero yo. Yo quiero curarme. No quiero dañarle, tampoco quiero hacerme daño. Él no puede darme el amor que yo necesito, tengo que empezar por mi, amor incondicional primero en mi y para mi.
Esta es mi historia, y esta mi batalla, sólo yo puedo librarla.
—¿Qué hiciste a continuación Belén?tenía la sospecha que escondía el premio gordo, su lenguaje emocional así lo indicaba.
Pues...me volví a saltar cuarentena, fui a buscarlo a su casa. Cuando me abrió, le dije que quería hablar con él por última vez.
"Tienes que saber que tengo Dependencia Afectiva,  significa que sentirme deseada  lo confundo con sentirme amada, esa excitación me controla como una droga y me hace hacer cosas o decirlas como si las sintiera de verdad, pero no es real. Perdóname por sí te he causado algún daño, nunca fue mi intención. Yo te perdono a ti.  Lo que siento por ti no es amor, es obsesión, yo no te quiero, aunque te lo haya hecho creer. Nunca tendremos una relación cuando la base es una adicción. Te deseo valor para librar tu batalla interior. No me busques, no me llames. Nunca más volveré a verte. Adiós."

¿Qué piensas Marta? ¡Dime algo!yo seguía emocionada y paralizada por la emoción de júbilo, mientras ella se impacientaba ante la ausencia de respuesta por mi parte.
Que me siento muy orgullosa de ti Belén. Se que lo vas a conseguir, encontrar una relación sana, basada en el respeto, la libertad del ser, la confianza y el amor puro que sale desde el interior, sin condiciones ni reformas. Que tu lucha te llevará al Equilibrio. Y que yo creo en ti Belén, gracias por enseñarme que la superación personal es posible.

Ella me ha enseñado que mantener la fuerza, el valor y la confianza en aquello que buscas y que sientes en tu corazón, hace posible la victoria, no importan los errores ni las recaídas, son parte de lo peor, pero que cuando encuentras lo mejor, sin duda, merece la pena librar la batalla interior. Y ya no cambiarías nada, aceptas tu historia con orgullo como la mejor de todas.

A mis ángeles con amor, Marta.






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